Piden que se investigue un presunto «acoso» contra la plantilla de los Servicios Funerarios Reus y Baix Camp (Diari Mes)

El Ayuntamiento lamenta que se estén utilizando «informaciones parciales y descontextualizadas»
Sergi Peralta Moreno

Creado:15.11.2024 | 06:00
Actualizado:15.11.2024 | 06:00

El concejal no adscrito José Ruiz pedirá oficialmente en el pleno de hoy que se lleve a cabo una «investigación» en el seno de los Servicios Funerarios Reus y Baix Camp para estudiar un «presunto maltrato y acoso contra los trabajadores».

Ruiz explicó que, según ha podido saber, en los últimos meses, la plantilla habría sufrido «bajas por depresión, despidos, persecuciones por detectives privados, sanciones repetitivas y contrataciones que dudosamente son lícitas moral y éticamente».

El Ayuntamiento de Reus, por su parte, lamenta «la utilización que se está haciendo de informaciones parciales, descontextualizadas y falseadas sobre casos particulares de personas trabajadoras de los Servicios Funerarios Reus y Baix Camp», una situación que puede causar perjuicios como «inquietar a las personas usuarias de los servicios funerarios sin motivo».

Ruiz afirmó que son «muchos los indicios que nos llevan a ver que alguna cosa está pasando en los servicios funerarios». El concejal mencionó el caso de un despido reciente en el que se habría utilizado un detective privado para, presuntamente, «perseguir» a un trabajador con años de antigüedad que estaba de baja por depresión.

«La persecución es sobre todo a trabajadores que hace 25 o 30 años que trabajan en los servicios funerarios», aseguró. «Aportaré algunas pruebas para que se evidencie lo que está sucediendo», añadió. «No podemos permitir un presunto maltrato y acoso contra los trabajadores y, además, si somos conocedores y no hacemos nada teniendo capacidad de actuar, nos convierte en cómplices del presunto delito», remató. Fuentes municipales remarcan que cualquier cuestión laboral «tiene sus propios canales de resolución y, en ningún caso, se puede vulnerar la confidencialidad de las personas afectadas».

La moción contará con el apoyo del PP, dado que ha presentado una enmienda mediante la cual se pide el «cese inmediato del gerente de los servicios funerarios» en caso de que la investigación dictamine que se ha cometido el presunto acoso. También se pedirá «que los directivos actuales se puedan retirar hasta que se resuelva y se determine cómo se está llevando a cabo la gestión de los servicios funerarios y el trato con cada uno de los trabajadores».

Ruiz es agente de asistencia en una compañía de seguros que tiene por clientes empresas del sector funerario. El concejal aseguró que «no trabajo para ninguna empresa privada del sector funerario» y que «no vengo a hablar en su nombre», sino «como concejal no adscrito que tiene conocimiento de unas presuntas acciones que no son nada limpias».


El crematorio vuelve al Pleno para subsanar un error (La Tribuna de Ciudad Real)

Ana Pobes
– viernes, 15 de noviembre de 2024
El alcalde de Tomelloso, Javier Navarro, señala que el objetivo es que «no haya nada en el pliego de condiciones que eche para atrás la adjudicación» de este proyecto tan demandado
El equipo de Gobierno de Tomelloso volverá a llevar a Pleno el proyecto del futuro crematorio para subsanar un error del pliego de condiciones. «Queremos llevar todo en orden para que no haya ningún tipo de error ni impugnación que eche para atrás la adjudicación» de un servicio «muy demandado» por la ciudadanía.

En junio, en sesión plenaria, se aprobó un acuerdo en relación con la segregación de la parcela en la que se construirá, perteneciente a una finca de titularidad municipal, de 18.800 metros cuadrados, ubicada en la zona del cementerio. En concreto, se segrega una parcela de 700 metros cuadrados, que linda por el este con el camino de Campo de Criptana para la construcción de estas instalaciones, además de otra de 1.302 metros cuadrados, para alineación del Camino de Alcázar.

Fue uno de los pasos previos para que la iniciativa eche a andar, pero de momento el próximo miércoles, 20 de noviembre, volverá a someterse a votación plenaria para corregir un error en el pliego de condiciones que conlleva una vigencia de 30 años. Pasado este tiempo, en el que se habrá amortizado la inversión, el edificio revertirá al Ayuntamiento, comenta el alcalde, Javier Navarro, quien manifiesta que el canon está por debajo de los 10.000 euros, ya que el objetivo es «prestar un servicio con garantía de calidad».

Un servicio funerario que no se está prestando en un municipio como Tomelloso, lo que obliga a que los vecinos tengan que desplazarse a otras localidades como Alcázar de San Juan o Villarrobledo  (Albacete) para incinerar a sus seres queridos. «No se entendía que en la localidad no hubiera un crematorio, por lo que la intención del Ayuntamiento no es prestarlo como tal, sino facilitar que un privado lo pueda gestar», sentencia.

Un paso más para que este proyecto sea una realidad es la constitución de un derecho de superficie para la construcción del crematorio, mediante procedimiento abierto, tramitación ordinaria y una pluralidad de criterios de selección.

Navarro, en declaraciones a La Tribuna, reconoce que la localidad «tiene una carencia de prestación de servicios importantes en materias que no dependen del Ayuntamiento como es, por  ejemplo, en  el transporte, con la inexistencia de conexiones ferroviarias o con un Palacio de Justicia que no echa a andar. Pero luego hay otros servicios que pueden ser implantados por un privado o por  un Ayuntamiento, a los que hay que darles cierta soltura, agilidad y comodidad para facilitar su ejecución, y el futuro crematorio es uno de ellos en el que el Consistorio pone la parcela para su construcción».

De tal forma, que de cumplirse con los plazos, confía en que el proyecto esté adjudicado en el primer semestre de 2025, año en el que se espera también que comiencen las obras. Este proyecto, enfatiza Navarro, no solo no costará ni un euro a los tomelloseros, sino que además reportará un beneficio económico a la localidad, porque la empresa adjudicataria se hará cargo de la construcción y de la explotación del servicio por un periodo de treinta años. Una vez resuelta la licitación y adjudicado se espera que las obras tengan una duración de año y medio.

Es una de las iniciativas que verán la luz en un futuro, aunque otras lo harán de forma más inmediata, como las obras de las urbanizaciones del Polígono 30, que «ya se ha presentado la alternativa técnica», y la del Polígono 25, que «estamos en plazo de presentación de alternativas jurídicos económicas» y «en breve» se comenzará con la construcción de la pista de conductores y continuará con el proyecto de musealización de la Casa del Gallego.


El Ayuntamiento de El Ejido sufraga una media de 8 sepelios al año (Noticias de Almería)

Por Rafael M. Martos

En un esfuerzo por garantizar un entierro digno a aquellos que no pueden costearlo, el Ayuntamiento de El Ejido ha establecido un contrato para la prestación de servicios funerarios que cubre a personas sin recursos económicos. Según los datos del pliego de licitación, el consistorio ejidense ha venido sufragando una media de ocho sepelios anuales en los últimos cuatro años, atendiendo así a las necesidades más vulnerables del municipio.
La normativa legal vigente establece que las entidades locales deben hacerse cargo de los gastos funerarios para aquellos residentes en El Ejido que carecen de medios económicos suficientes. Esta situación también incluye a transeúntes y personas sin hogar que, debido a su condición precaria, no pueden afrontar estos gastos extraordinarios.

El contrato adjudicado tiene como objetivo regular la prestación del servicio funerario y garantizar la gratuidad de tarifas para quienes lo requieran. El precio máximo por cada sepelio está fijado en 948 euros, lo que representa una inversión total estimada en 7.584 euros anuales para el Ayuntamiento. Este esfuerzo busca asegurar que todas las personas, independientemente de su situación económica, puedan recibir un trato digno en sus últimos momentos.

La empresa adjudicataria deberá cumplir con diversas obligaciones específicas, tales como la recogida y traslado de cadáveres, el suministro de féretros adecuados y la realización de las operaciones necesarias para la inhumación. Además, se establece un compromiso con la confidencialidad respecto a la información manejada durante el proceso.

El periodo de concesión del contrato es de dos años, prorrogable por un año adicional bajo ciertas condiciones. Esta medida responde a la creciente necesidad en un municipio con una población diversa y significativa cantidad de inmigrantes, muchos de los cuales viven en condiciones precarias y carecen de documentación.

A pesar de no especificar en el pliego quiénes son exactamente los beneficiarios del servicio, es evidente que esta iniciativa busca atender a las personas más desfavorecidas dentro del tejido social ejidense. Así, el Ayuntamiento reafirma su compromiso con la dignidad humana y el bienestar social, asegurando que nadie sea olvidado en sus momentos más difíciles.


Nuevo tanatorio en el polígono de Atarrabia (Noticias de Navarra)

Está ubicado en el Polígono Industrial Landazábal
DIARIO DE NOTICIAS
VILLAVA / ATARRABIA | 19·11·24 | 19:23

Nuevo tanatorio en el polígono de Atarrabia.
El grupo Enalta ha abierto recientemente las puertas del Tanatorio en Atarrabia, ubicado en el Polígono Industrial Landazábal. Las instalaciones, explican desde la compañía, han sido diseñadas “con el fin de ofrecer calidez y confort a las familias desde el primer momento.
Desde el hall hasta la sala de ceremonias y salas velatorio, cada espacio busca preservar la intimidad y el recogimiento. La sala de atención familiar, en particular, está pensada para proporcionar un acompañamiento personalizado”.


Áltima celebra la XVII edición de sus jornadas profesionales (Revista Funeraria)

19 noviembre, 2024

La compañía catalana Áltima, una de las compañías líderes del sector funerario en Cataluña, ha celebrado en Barcelona la XVII edición de sus jornadas profesionales bajo el título ‘Hacer frente al sufrimiento – Estrategias de acompañamiento‘.
La jornada, celebrada en el Auditorio ONCE de Barcelona, ha puesto el foco en la necesidad de estar al lado de quien sufre, de sus familias, y sin olvidar a los profesionales que los acompañan. La jornada ha contado con el apoyo de la Cátedra Wecare de la Universitat Internacional de Catalunya (UIC).

El consejero delegado de Áltima, Josep Ventura, ha inaugurado el acto dónde ha afirmado: “Estos encuentros permiten compartir conocimiento y conocer las experiencias de ponentes expertos que, con sus explicaciones y los talleres y los espacios de diálogo organizados, enriquecen la labor de todos los profesionales”.

Una jornada con los mejores profesionales
El encuentro ha comenzado con una presentación de Cristina Monforte, codirectora de la cátedra WeCare y directora del Departamento de enfermería de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universitat Internacional de Catalunya (UIC).

A continuación, los/las asistentes han podido escuchar la ponencia de Ingrid Bullich, enfermera Geriátrica y Doctora en Enfermería del Equipo PADES del Consorci Corporació Sanitària Parc Taulí (Badalona) bajo el título: ‘Sufrimiento compartido: Pacientes, familias y Profesionales’. A continuación, se han llevado a cabo distintos talleres simultáneos liderados por Xavier Savin, director de atención psicológica de la Fundación Salut y Persona; Bernat Carreras, psicólogo clínico en el Hospital Clínic de Barcelona y Asesor del Pacto Nacional de Salud Mental y el taller de Ainhoa Videgain, psicóloga general sanitaria, psicoterapeuta y docente y colaboradora de la Fundación Galatea.

Al finalizar los talleres, Mireia Baylina, médico internista del Hospital de Atención Intermedia Prytanis, doctoranda de la Cátedra WeCare y profesora de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universitat Internacional de Catalunya ha presentado el cortometraje ‘París 70’ que se ha acompañado de unas reflexiones posteriores.


Entrevista a José Romero Sánchez, Asesor CEO’s, Sociedades y Gestión (Revista Funeraria)

19 noviembre, 2024

José Romero es toda una institución en el sector funerario de nuestro país. Fue en su momento el gerente más joven de España y una de las personas que lideró el proyecto de creación del Grupo Albia, su “gran obra”, además de ser testigo y partícipe de muchos de los acontecimientos importantes que han marcado la historia del sector en las últimas décadas. En esta entrevista, Romero –quien anunciaba su jubilación el pasado mes de septiembre- hace un repaso de sus inicios profesionales en la Agencia de Barcelona de Santa Lucía y cómo, posteriormente, sus ascensos dentro de la compañía le llevan a trasladarse a Madrid. Asimismo, explica de qué manera se gestó la creación del Grupo Albia cuyo objetivo fue garantizar la mejor prestación a los asegurados, y sobre todo, hace balance de todo lo que le ha supuesto su trabajo en el terreno más personal, ya que le ha permitido conocer a “grandes profesionales y mejores personas”. “Las relaciones se inician mercantilmente, pero con los años se convierten en una amistad de años, leal y muy cercana”.
En septiembre iniciabas una nueva etapa vital con tu recién estrenada y merecida jubilación. ¿Cómo ha sido el paso de dejar una actividad profesional frenética como alto directivo a una vida mucha más tranquila?
Es un paso que resulta extraño y una situación nueva para mí. Hay que tener en cuenta que he sido Administrador Único y Apoderado General de Albia desde su creación y Alto Directivo hasta el año 2020, momento en el que algunos acontecimientos y mi propia salud, no me permitieron seguir ofreciendo el nivel de atención y dedicación que necesita y exige una compañía como Albia. No olvidemos que hablamos de más de 1.000 empleados, a lo que debemos sumar las incursiones que se han hecho en Sudamérica que es otro negocio que también necesita mucha atención.

¿Y cómo son esas primeras sensaciones una vez dejas atrás tus compromisos laborales y empresariales?
Cuando llegas a la Tesorería de la Seguridad Social para tramitar tu jubilación, la sensación es indescriptible. Se supone que es para bien, que llega tu merecido momento y que por fin podrás dedicar tiempo a tus aficiones, pero lo cierto es que es algo nuevo que nunca has probado y desconoces qué sabor tiene. Es algo que iré descubriendo poco a poco. Mi familia dice que van a sufrir más ellos que yo mi nueva situación, sobre todo, mi mujer, Lali, que teme tenerme en casa ‘fiscalizándola’.

Si nos remontamos a tus inicios, ¿cómo y cuándo empiezas a trabajar en el sector funerario?
Mi padre, Diego Romero, era agente de seguros de Santa Lucía y tenía su propia funeraria. En ese sentido, es algo con lo que he convivido desde mi infancia. Cuando me voy haciendo mayor, me desentiendo del negocio familiar y opto por otros caminos y, por eso, cuando mi padre se jubila decide vender la empresa a su gran amigo, compañero y camarada de toda la vida Josep Gabriel, un hombre honesto, muy trabajador y respetuoso, cuyos hijos, Joan y Jaume Gabriel, son los actuales gerentes de la Funerària Anoia. Con Josep mi padre compartía muchas cosas, hasta el vicio de fumar puros, y mantuvo una amistad inquebrantable hasta el final de sus días. Por mi parte, inicio mi actividad profesional en el año 1980 lejos de él, en la Agencia de Barcelona de Santa Lucía. No quise trabajar a su lado porque hubiésemos discutido mucho. Mi padre era un gran tipo, buena persona, amante de la familia, currante y muy exigente consigo mismo y con quienes le rodeaban, eso último lo he heredado de él.

¿Y cómo fueron esos primeros años en Santa Lucía?
Fruto de mi trabajo y de la confianza que depositó en mí la compañía, fui promocionando y tuve diferentes cargos de responsabilidad: Jefe del Equipo Comercial, Coordinador Comercial, Gerente y después Inspector de Central en sus oficinas abiertas al público. En esa época ya dependo de Madrid y empiezo a viajar a la capital. Visitaba todas las Agencias de Cataluña y Baleares, de hecho, con algún agente de entonces y con sus hijos mantengo todavía contacto 30 años después.

Aprovecho esta oportunidad para agradecer a Santa Lucía –que ha sido mi casa- las oportunidades que me ha brindado a lo largo de los años. La promoción interna hace que los empleados luchen por un objetivo cada día y, en mi opinión, da muy buenos resultados. Quiero expresar también mi agradecimiento a personas con las que he compartido penas y alegrías en la compañía, algunas tristemente fallecidas, entre ellas, Jesús Priego, Rafael López (†), Antonio Vázquez (†), Pepe Díaz, Jesús Gómez, Rafael Guzmán, Antonio Tena, Juan Sánchez Benito, Manuel Gil, Andrés Romero (actual Consejero Director General de Santa Lucía) y otros tantos profesionales que siempre que los necesité estuvieron a mi lado y espero que sigan por mucho tiempo.

Mi cometido también me permitió coincidir con muchos funerarios y conocer de primera mano el servicio que prestaban en los años 80 a las compañías de seguros. En aquel tiempo se negociaba y se discutía bastante, pero al final llegábamos a acuerdos satisfactorios para todas las partes.

¿Cuáles eran las principales dificultades a las que se enfrentaban las empresas funerarias?  ¿Qué profesionales recuerdas de aquella etapa?
Los funerarios tenían miedo a lo desconocido, siempre te miraban de reojo, ponían en duda cualquier propuesta que llevaras desde la compañía de seguros, principalmente porque no estaban por la labor de innovar ni cambiar nada. En las ciudades había empresas funerarias, pero en las pequeñas localidades no tenían medios, los carpinteros del pueblo eran quienes fabricaban los ataúdes. Recuerdo con especial cariño a mi querido amigo y agente de Girona D. Alejandro Baldellou (†), un trabajador incansable que hablaba de los carpinteros (les llamaba ‘fusterets’) como funerarios de las zonas de Figueres, Lloret, entre otras. También recuerdo con mucho cariño a los agentes con los que traté en esa época como Josep Mas Espinasa (†), nuestro incansable agente de Granollers; Alfonso Igleisas de Pontevedra; Fidel Jorge de Caldes; José Luís Varela Paz (†) de Vigo (muy gallego él, me enseño que nunca hay que poner los caudales todos juntos), padre de José Luis Varela Tabares, actual Director de Pompas Fúnebres del Condado, o nuestro querido agente que hoy disfruta de su jubilación en Ibiza, José Luis Mari, padre de Ana Mari (actual Directora de Pompas Fúnebres de Ibiza). Todos ellos estaban tan comprometidos con el negocio, las personas y los asegurados que daba gusto trabajar a su lado.

A finales de los 80 estuve en Lleida destinado como Gerente. Fui el Gerente más joven de España y en esa aventura me embarqué animado por Jesús Gómez. Allí tuve la oportunidad de conocer a un hombre fantástico, emprendedor, con una gran capacidad para escuchar a las personas y que era el Presidente de UCEAC, la rama catalana/provincial de Unespa. Ese no es otro que D. Juan Vicente Benet, padre del actual Director de La Lleidatana de Lleida, Vicens Vicente. Precisamente, con el apoyo de Juan Vicente quise empezar a romper el tabú del ‘servicio funerario de compañía’ y trabajar para brindar la mejor prestación posible a nuestros clientes. Él me decía: ‘estàs boig, però tira endavant’ (estás loco, pero tira adelante). Y con ese objetivo, poco a poco, fuimos transformando los servicios estándar de las aseguradoras por unos servicios más dignos y completos. Actualmente, y después de liderar todos mis proyectos poniendo en valor el servicio prestado por la compañía de seguros, puedo afirmar que económicamente hablando en muchas zonas es incluso superior al de otras contrataciones.

Hace unos meses entrevistábamos a Daniel Palacios, actual CEO de Albia, con motivo de los 25 años de la compañía, quien al hablar de los orígenes del grupo funerario te nombraba como uno de los impulsores del proyecto. ¿Por qué se decide crear Albia?
Albia nace con la idea de poder garantizar la mejor prestación funeraria a nuestros asegurados, tanto a nivel de calidad de los servicios como en el plano económico. Y con ese objetivo me traslado en enero de 1997 a Madrid. El anterior Consejero Director General de Santa Lucía, Jesús Priego, el Asesor Jurídico del Consejo de Administración, Manuel Gil, y yo mismo fuimos los encargados de liderar ese ambicioso proyecto.

Y para entender cómo se gestó Albia también hay que tener en cuenta que diversos agentes de Santa Lucía con negocio funerario no tenían sucesores, con lo cual nos vimos obligados a recuperar la cartera y comprar la funeraria. El crecimiento inorgánico nació de la adquisición de empresas que no tenían sucesión o que económicamente no estaban saneadas y se veían obligadas a buscar una salida. Estas circunstancias nos llevaron a realizar más de una operación en ese sentido, aunque nunca fue nuestra razón de ser.

Pero en esa época anterior a la creación de Albia ya contaban con algunas sedes funerarias.
Efectivamente, teníamos algunas sedes funcionando como la Merced Jerez, La Soledad en Málaga, la Soledad en Granada y La Corona en Badalona (esta última tiempo después fue unificada a lo que es hoy Pompas Fúnebres de Badalona). Precisamente, en Badalona conocí a uno de mis grandes amigos en la profesión, Fernando Galeano. La primera parte del trabajo consistió en coordinar estas sedes; porque hasta entonces funcionaban de forma casi autónoma y había que incluirlas en un Plan de Trabajo. Tuvimos que concienciar a sus respectivos gerentes de que íbamos a cambiar la forma de proceder y de que empezaríamos a trabajar de forma más cohesionada como Grupo y, muy importante, íbamos a crear una única imagen corporativa. Empezamos pintando todos los coches del mismo color (de esto se acordará Josep Canals de la empresa Bergadana) y también quisimos que todo el personal contase con un mismo uniforme. Así, lográbamos que los clientes tuviesen la misma percepción de empresa, independientemente del lugar donde se prestaba el servicio.

Recuerdo a los gerentes de entonces, muchos jubilados y alguno aún en activo, como Francisco López Arroyo; Emilio Martín; Augusto Cerceda; Daniel Alonso James; Juan Jiménez; Pepe Muñiz; Tomás Vega; José Miguel Teruel, y Miguel Puyol, todos ellos excelentes profesionales, igual que todas las personas que colaboraron conmigo y de las que guardo especial cariño como Óscar Mogena, hoy Director Financiero; Alejandro Ocejo, actualmente Responsable de Tesorería; Antonio Alba; José Maqueda (el primer informático que contratamos); Elena González; Sergio Fernández; Alberto Blanco; Jorge Daniel Pérez; Domingo Domínguez (†); Iñaki Cabello; Jesús Cruz; Emilio de Leyva; Carlos Gallego (actual Director de Sostenibilidad y Marketing) y Juan Muñoz (actual Director de TI) y otras incorporaciones más recientes como Ehishel Gornals; David Losada; Joan Serret; Tomas Olivera, y muchos más que no quisiera olvidar.

Y con el paso de los años también estrechas lazos con profesionales de otras empresas del sector con los que compartes muchas experiencias y vivencias en el plano profesional y personal.
En esa época conocí a mis amigos José Morales, Rafael Palacín, Josep Canals, Juan Antonio Zarco, Javier Ayuso, Ignacio Casasnovas, Ruud Van Beurden, Juan Alberto Díaz; a María Teresa (†), Ricardo Molina, Rafael Urío, Fernando Galeano, Pedro Mata (†), Juan Valdivia (†) Ángel Valdivia, Pedro de Diego, Tino Fano y su hijo Javier Fano, Presidente de Funeraria Gijonesa, Alberto Núñez, Juaco Ruíz conocido por Nereo, José Maria García, Filiberto Sosa, José Juan Payá, Pepe Payá (del cual nunca me creí que dejaría el negocio a sus hijos y se apartaría para dejarles hacer, aunque finalmente lo ha cumplido), Josep Maria  Fenés, Josep Ciurana  (†), Miguel Escorihuela, Beatriz Colom y Ernestina de Funermostra y al tipo más grande no solo en el ámbito empresarial sino como ser humano D. Antonio Álvarez (†), padre del actual presidente de Interfunerarias, Alberto Zoilo Álvarez, y tantos otros compañeros y amigos que no quisiera omitir pero es una lista muy larga. Y, por supuesto, conocí a un tipo sin igual, cariñoso, afable, muy currante y amigo de sus amigos, mi querido amigo Gonzalo Amorós, un hombre fantástico y un gran culé, y posteriormente a su equipo encabezado por Romina y María.

De todos ellos aprendí muchísimo, sin duda ninguna. Las relaciones se inician mercantilmente, pero con los años se convierten en una amistad de años, leal y muy cercana.

¿Cómo fueron los inicios de Albia y de qué manera ha ido evolucionando hasta hoy?
En aquel entonces teníamos claro que si queríamos destacar como grupo funerario debíamos invertir, y mucho, en diversos aspectos. Por ejemplo, en el vehículo fúnebre. Fuimos la primera funeraria del país en contar con una flota de Mercedes Benz para la prestación de los servicios. Queríamos preservar y asegurar los derechos y la prestación funeraria de nuestros clientes/asegurados por encima de todo.

Los primeros años fueron muy duros, todo el sector recelaba de nosotros, muchos empresarios tenían en sus zonas verdaderos mausoleos para protegerse (de qué o de quién me he preguntado muchas veces), y no permitían la entrada de competidores. Eso provoca que vivamos momentos bastante complicados y que nos veamos a veces obligados a realizar inversiones en lugares que, de haber llegado a determinados acuerdos con los funerarios locales, no hubiesen sido necesarias.

El sector ha evolucionado mucho en los últimos años gracias, entre otros factores, a la llegada de las nuevas generaciones. Muchos de los nuevos directivos y empresarios funerarios son jóvenes que conocen el sector desde pequeños pero que, además, se han formado en la universidad y en escuelas de negocio y aportan profesionalidad al sector. Asimismo, la irrupción de nuevas tecnologías ha facilitado la comunicación y la expansión tanto a nivel empresa como al binomio cliente/prestación.

Además de la creación de Albia, ¿de qué iniciativas desarrolladas en el ámbito funerario te sientes más orgulloso?
Eso sería como preguntar a un padre cuál es su hijo preferido, pero si tuviera que destacar algunos proyectos estoy muy orgulloso de nuestra entrada en Euskadi ya que empezamos por Éibar y le siguieron pequeñas plazas hasta llegar a Ermua. Precisamente, nuestra llegada a Ermua coincidió con el sepelio del malogrado Miguel Ángel Blanco y la verdad que fueron momentos muy duros. Hoy en día, somos un referente en Euskadi en prestación y presencia funeraria. Asimismo, recuerdo con mucho cariño la construcción del Tanatorio de Antequera (Málaga). De aquella experiencia guardo una anécdota y es que, al lado del cementerio, que estaba situado prácticamente en la ciudad, construyeron un bloque nuevo de pisos que en la zona se conocían como urbanización ‘Poltergeist’.

Para mí, ha sido también muy importante el crecimiento exponencial de Albia en Andalucía, las sociedades que tenemos en Cataluña y nuestra presencia en la Comunidad de Madrid, fruto de un trabajo laborioso pero constante.

También recuerdo con mucha ilusión la construcción del Tanatorio de Sevilla-30. Una obra de gran envergadura y con unos socios que pasaron a ser familia como el malogrado Álvaro Gallego (†) del que guardo mucho cariño y mis queridos amigos Rufino Martín y Fernando Pouso. Son experiencias que solo se viven una vez. Por último, la construcción del Tanatorio de Badalona; para mí ha sido un verdadero honor tener de partner y haber trabajado junto a Ana Gassió, además de con Joan, Vicente y Guillermo Payá.

Pero el proyecto del que me siento más orgulloso es, sin duda, del nacimiento de Albia.

Además de los logros profesionales, puedes presumir de contar con el apoyo y el reconocimiento de tus compañeros y amigos, muchos de los cuales se han pronunciado públicamente tras el anuncio de tu retirada. ¿Qué balance haces precisamente de esa parte más personal que te ha brindado el ejercicio de tu profesión?
Pues en estos momentos que, como apuntaba al principio, estás aterrizando a la que va a ser tu nueva vida y te sientes confuso, es de gran ayuda contar con su apoyo. Está siendo muy reconfortante sentirme tan querido y valorado, eso no tiene precio. Por mi trabajo he conocido a muchísima gente, con diferentes formas de pensar y de hacer las cosas, y eso al final es enriquecedor. Con muchas de ellas igual no he acabado haciendo negocio, pero jamás he cerrado la puerta a nadie. Y tengo la suerte de tener amigos y buenos compañeros en la profesión que han sido mi competencia, pero que nos hemos respetado mutuamente. La parte negativa es cuando tienes que despedirte de algunos de esos profesionales, bien por jubilación o porque fallecen, porque nunca lo llevas bien.

Haciendo balance, y por todo lo que me ha aportado mi trabajo a nivel personal y profesional, volvería a dedicarme al mismo sector. Por eso, me hizo especial ilusión recibir en 2022 el Premio al Mejor Directivo Funerario. Fue un reconocimiento que me hicieron en Funergal y cuyo galardón recibí en manos de Carmen Olmeda (La Guía Funeraria) y Ruud Van Beurden, director de Funeral Products.

Y en el plano personal, también me llevo el haber compartido mucho tiempo con mi querido amigo y compañero de fatigas Alberto Ortíz, con Ramón Llaona (actual director General de Enalta), José Vicente Aparício (Presidente de Funermostra), o Juanjo López Vivas, actual Directivo de Iniciativas Alcaesar y Vicepresidente de Panasef.

Al final son muchos años en este barco, ya que hasta el pasado 9 de septiembre fui el Directivo Funerario en activo más antiguo del país.

Bajo el prisma de tu dilatada trayectoria en el sector, ¿cómo crees que ha cambiado en los últimos tiempos?
Como comentaba antes, la transformación más reciente del sector ha sido impulsada por la llegada de nuevos directivos, muchos de ellos jóvenes hijos de funerarios que conocen bien el negocio pero que tienen otra formar de hacer y actuar en las empresas. Aún recuerdo a mi amigo D. Joan Ventura Coll, padre de Josep y Joan Ventura, actuales directores de Áltima (excelentes personas y profesionales), fumando en pipa allá por los años 70 y 80, cuando creó el Gremio Catalán con la idea de fomentar la unión entre todas las empresas para ser más productivas y eficientes. Ventura Coll tenía una visión para los negocios como  en pocas personas he conocido.

El problema de algunos jóvenes de hoy es que vienen con ideas nuevas, pero que, fruto de su inexperiencia, no miden las consecuencias antes de implantarlas. Aunque como decía un antiguo jefe y gran amigo: ‘La juventud es la única enfermedad que se cura con el tiempo’. Pero, evidentemente, ellos aportan sabia nueva, energías renovadas, conceptos innovadores… y al final, las empresas necesitan evolucionar para seguir adelante.

En los últimos años tu función principal en Albia y en otras sociedades donde has formado parte de los Consejos de Administración ha sido precisamente la de asesorar a esos nuevos CEO’s y altos directivos, aportando una visión global y estratégica de los servicios funerarios fruto de la experiencia y conocimientos sobre el negocio. ¿Qué consejos les darías a esas nuevas generaciones que están hoy en día al frente de las empresas funerarias?
A esas nuevas generaciones las veo muy preparadas porque, como apuntaba anteriormente, en muchas ocasiones son descendientes de funerarios que conocen el sector pero que además se han preparado académicamente en escuelas de negocio y universidades. Y aquellos que no han tenido la suerte de nacer en un ambiente de funeraria familiar, son conscientes de que se tienen que esforzar más para entender la idiosincrasia de este sector, que no se aprende en ninguna escuela de formación. Mi principal consejo es que sean ambiciosos a la hora de querer mejorar cada día, tanto el propio servivio funerario, como la relación con los empleados, con las familias… pero sobre todo les diría que sean nobles, porque solo si eres buena gente puedes llegar a ser un gran directivo. Y siempre es muy importante cuidar al equipo, a todos los empleados, ellos son quienes tratan con las familias, y su profesionalidad y empatía es crucial para la imagen de la empresa. Se han de conocer todas las particularidades del sector, no puedes dirigir desde un despacho alejado de la realidad. Mi experiencia me dice que cuando un empleado, colaborador o directivo comparte contigo algún problema, debes saber de qué habla y qué solución puedes aportar si la necesita, y si solo conoces la parte más administrativa de la empresa, estás vendido.

¿Cuáles son los mayores desafíos a los que se enfrenta una funeraria en la actualidad, independientemente de su tamaño?
Más allá de desafíos, lo que veo es que las empresas hoy en día se enfrentan a una realidad muy distinta a la que vivíamos nosotros, porque ahora el mundo cambia demasiado rápido, y eso implica que sea necesario estar muy preparado a nivel mental y formarse continuamente. Porque la agilidad a la hora de gestionar el negocio es más importante que nunca. Y, en concreto, a la pequeña y mediana empresa le aconsejaría que tenga mucho cuidado con cada una de sus decisiones y que vigilara todo aquello que tiene que ver con los medios digitales y las redes sociales, porque un error de cálculo puede ser fatal tanto para su reputación como a nivel económico, y en el caso de contar con menos recursos que una empresa de gran volumen, puede comportar el cierre.

Y si hablamos de futuro, ¿qué retos deberá superar el sector funerario en los próximos años? ¿Qué papel crees que desempeñan las nuevas tecnologías en la evolución de los servicios funerarios?
Las nuevas tecnologías, la Inteligencia Artificial y las redes sociales implican una gran apertura al mundo, pero a la vez hacen que la transformación sea constante: lo que vale esta tarde, mañana ya no. Eso requiere una formación y actualización diaria. Se ha de tener muchísimo cuidado en este sentido, porque una comunicación mal gestionada puede generar un conflicto tremendo hoy en día. Por eso, mi consejo es ejercer un control por parte de la Organización de todas esas nuevas tecnologías, que son muy efectivas y necesarias, pero también, reitero, peligrosas. No obstante, esos avances tecnológicos aportan, a su vez, muchos beneficios para las empresas a la hora de agilizar la gestión e interactuar con las familias. Por ejemplo, uno de los principales avances que se desarrolló sobre todo a raíz de la pandemia es la retransmisión de las ceremonias vía streaming que permite a aquellos familiares que no pueden desplazarse, estar presentes en el momento del sepelio.

Entre los diversos cargos que has ostentado a lo largo de los años, se encuentra el de miembro de la Junta de Gobierno de Panasef. ¿Cómo valoras el papel de la asociación dentro del sector funerario?
En primer lugar, quiero señalar que para mí ha sido un honor pertenecer a la Junta de Gobierno de Panasef y ejercer la función de Tesorero; todos hemos trabajado de manera altruista por el bien común. Y es que, en los últimos años Panasef ha llevado a cabo una brillante labor para dignificar el sector funerario. Asimismo, la asociación se ha preocupado de que todo el sector estuviera representado, acogiendo empresas de diferentes tamaños, y ha promovido la formación continua de sus profesionales, con el fin de ayudarles en el proceso de ‘reciclaje’, posibilitando su adaptación a los nuevos tiempos y a las necesidades de las familias. Un arduo trabajo cuyos objetivos han sido garantizar la excelencia en la prestación funeraria y la transparencia de las empresas, así como acercar el sector a la población.

La cohesión es lo más importante en cualquier sector porque significa remar todos a una; saber hacia dónde nos dirigimos y qué queremos comunicar al exterior. Lamentablemente, sigue existiendo cierta desconfianza por parte de algunas empresas hacia lo que es y representa Panasef, que les lleva a no querer asociarse. A todas ellas les animaría a que se unieran a Panasef para que pudieran comprobar lo que les puede aportar y que ellas también pudieran contribuir con nuevas ideas a seguir avanzando porque estoy convencido de que desde la organización están abiertos a escuchar.

Y otro motivo fundamental para confiar en Panasef es su equipo encabezado por Alejandro Quinzán como Secretario General, Alicia Vaquero (Secretaría) y Reyes Aguilar (a quien todos conocemos desde hace muchísimos años y no por mayor, sino porque empezó desde muy jovencita y ejerce una gran labor dentro de la entidad).

¿Crees que esa percepción que tiene la sociedad sobre el sector funerario ha cambiado o queda mucho por hacer en ese sentido?
Se puede y se debe seguir trabajando en este aspecto, sobre todo para poner en valor la profesionalidad del sector. Y en ello están trabajando no solo Panasef sino otras entidades que se han creado recientemente. También vosotros, con la labor que realizáis editando la revista y organizando el Simposium Funerario, contribuís a esta profesionalización de nuestro sector. Es importante promover el respeto de las empresas funerarias a los códigos éticos establecidos, a la propia competencia y a las personas, tanto clientes como empleados. Solo así se garantiza una buena prestación funeraria, con un personal motivado, bien formado y que trabaja con un buen clima laboral.

¿Alguna última cosa que quieras compartir antes de finalizar esta entrevista?
Quiero reiterar mi agradecimiento a todas aquellas personas que me han acompañado a lo largo del camino, con las que además de trabajar, he podido aprender infinidad de cosas, luchar, competir, abrazar… la mayoría de ellas me han brindado todo su cariño y digo la mayoría, porque nunca nada es al 100%.

Gracias al equipo directivo y empleados de las Oficinas Centrales de Albia por su gran profesionalidad y honestidad, y a quienes se han preocupado por mí y me han deseado lo mejor en esta nueva andadura. Asimismo, quiero agradecer a mis sucesores, Eduardo González y Juan Rodríguez, el cariño, respeto y cuidados con los que me han tratado siempre. Y llegados a este punto, quiero resaltar la figura del actual CEO de Albia, Daniel Palacios, a quien deseo todos los éxitos del mundo. Daniel es un hombre de la casa, un profesional excelente que conoce el negocio desde hace años y que ha sabido adaptarse al mercado y a la cultura de empresa. Es, además, una persona joven que aporta modernidad y, muy importante, continuidad.  Él sabe que me tiene para lo que necesite; si puedo contribuir a que ‘mi Albia’ siga creciendo y ofreciendo excelentes prestaciones a nuestros clientes, que es nuestra razón de ser, estaré encantado de ayudar.

Y, por encima de todo, me gustaría agradecer a mi esposa Lali y a mis hijos, Ferrán y Gerard, la paciencia que han tenido conmigo y el haberme permitido durante todos estos años que me centrase en el gran proyecto que me llevó a Madrid y haber contribuido a que todo saliera bien. Sin ellos no lo hubiera conseguido. Muchas gracias a TODOS por ser como sois; ¡no cambiéis nunca! Hasta siempre.


El TSJA paraliza la decisión del Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra sobre el tanatorio de Interfunerarias (Funerario Digital)

Vía: Redacción EFD
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha dado un giro al conflicto entre el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) y la empresa Interfunerarias. Mediante una medida cautelar, el tribunal ha decidido suspender provisionalmente la resolución municipal que declaraba ineficaz la declaración responsable presentada por la empresa para poner en marcha su tanatorio en el municipio.
El origen de la disputa radica en la decisión del Consistorio, gobernado por la socialista Ana Isabel Jiménez en coalición con Andalucía por Sí, de anular la validez de la declaración responsable que Interfunerarias había presentado como requisito para iniciar la actividad del tanatorio. Ante este movimiento, la empresa recurrió judicialmente, solicitando que la anulación quedase sin efecto mientras se resolvía el fondo del caso.

La decisión judicial: una medida cautelar
El TSJA ha considerado los argumentos de Interfunerarias y ha estimado que suspender la decisión municipal es la mejor forma de evitar perjuicios irreversibles para la empresa mientras el conflicto se debate en los tribunales. Aunque esta resolución no supone un fallo definitivo, sí permite que la empresa mantenga su aspiración de operar el tanatorio mientras el caso sigue su curso legal.

Por otro lado, el Ayuntamiento, que había cuestionado la validez de la declaración responsable presentada por la funeraria, deberá esperar a que el tribunal se pronuncie sobre el fondo del asunto para avanzar en su postura.

Un conflicto con impacto local
La situación pone de manifiesto la tensión entre las necesidades empresariales y las decisiones administrativas. Para Interfunerarias, esta suspensión cautelar representa un paso importante en su lucha por garantizar el desarrollo de su actividad en Alcalá de Guadaíra. Sin embargo, el Ayuntamiento ha defendido desde el inicio que su decisión se basa en criterios técnicos y legales, buscando proteger el cumplimiento normativo en el municipio.

Lo que sigue
Por ahora, el tanatorio sigue siendo el eje de una batalla legal que puede prolongarse. La suspensión cautelar no es definitiva, pero permite a Interfunerarias mantenerse en la contienda mientras el TSJA estudia a fondo el caso.

Este tipo de conflictos resalta la complejidad de equilibrar los intereses de las empresas y las exigencias de las administraciones locales, en un contexto donde la normativa y los derechos de todas las partes deben converger. A medida que avance el proceso, las miradas seguirán puestas en el tribunal, que tendrá la última palabra sobre el futuro de este proyecto.


El Papa Francisco simplifica los ritos funerarios del Romano Pontífice (infovaticana.com)

Francisco durante el funeral de Benedicto XVI

por redaccioninfovaticana | 21 noviembre, 2024Santa Sede
El Papa Francisco ha introducido significativos cambios en el rito de exequias del Romano Pontífice con la publicación de la nueva edición del Ordo Exsequiarum Romani Pontificis, aprobada el pasado abril y editada por la Oficina para las Celebraciones Litúrgicas.

Entre las novedades destacadas se encuentra la constatación de la muerte en la capilla privada, en lugar de en la habitación del difunto, y la deposición inmediata del cuerpo en un ataúd único de madera, eliminando los tradicionales tres féretros de ciprés, plomo y roble. Asimismo, el cuerpo será expuesto a la veneración de los fieles ya dentro del ataúd abierto, lo que simplifica el traslado y reduce elementos considerados ceremoniales.

Según monseñor Diego Ravelli, Maestro de las Celebraciones Litúrgicas, esta simplificación refleja el deseo del Papa Francisco de adaptar los ritos a la fe de la Iglesia en Cristo resucitado y enfatizar el carácter pastoral de las exequias. «No son las de un hombre poderoso, sino las de un pastor», destacó.

Aunque se mantiene la estructura clásica de las tres estaciones (domicilio del difunto, Basílica Vaticana y lugar de sepultura), se han revisado los textos y ritos basándose en experiencias previas, como las exequias de san Juan Pablo II y Benedicto XVI. También se han incorporado sensibilidades teológicas actuales y adaptaciones a la Constitución Prædicate Evangelium.

Los títulos pontificios han sido simplificados, retomando los términos Papa, Episcopus y Pastor, mientras que en las rúbricas generales se emplea el término Romanus Pontifex. Estas modificaciones pretenden unificar el lenguaje y adecuarlo a los recientes estándares litúrgicos.

Cambios en las exequias
La primera estación, «en casa del difunto», suprime el traslado inicial al Palacio Apostólico y establece que el cuerpo se deposite directamente en el féretro tras la constatación de la muerte. En la segunda estación, «en la Basílica Vaticana», el cuerpo ya no será expuesto en un féretro alto, y se elimina la colocación del báculo papal junto al féretro, ajustándose a las disposiciones para exequias de obispos diocesanos. Finalmente, la tercera estación, «en el lugar de la sepultura», introduce opciones para inhumaciones fuera de la Basílica Vaticana, adaptándose a circunstancias específicas.

La revisión incluye ajustes en las oraciones latinas según la Nova Vulgata y adaptaciones a la tercera edición del Misal Romano en diversas lenguas. La notación musical ha sido eliminada, pero se incluyen referencias al Graduale Romanum para facilitar la selección del repertorio litúrgico. También se han actualizado las letanías de los santos y corregido errores tipográficos en las ediciones anteriores.

Los «Novendiales»
El libro incluye disposiciones para los Novendiales, las nueve misas consecutivas en sufragio del Papa fallecido, ampliando los formularios de oraciones disponibles. En esta edición, se omiten los textos del Leccionario, simplificando el volumen para centrarse en las indicaciones rituales esenciales.

Monseñor Ravelli concluye que esta edición presenta un libro más ágil y funcional, diseñado como un **instrumento práctico** para preparar y celebrar las exequias de quien ha sido llamado a suceder a Pedro. Este enfoque, más sencillo y preciso, subraya el sentido espiritual del rito como testimonio de fe en Cristo resucitado.


La exposición ‘Veus d’arpillera pels #DretsdelsInfants’ reúne arte y compromiso en Badalona (Revista Funeraria)

21 noviembre, 2024

Este miércoles, 20 de noviembre, se ha inaugurado la exposición ‘Veus d’arpillera pels #DretsdelsInfants’ (Voces de arpillera por los #DerechosdelaInfancia) en la Oficina PFB de Atención a las Familias del centro de Badalona (c/ Francesc Layret, 84). La muestra, que une arte y compromiso social con el objetivo de dar visibilidad a los derechos de la infancia, que se conmemoran este miércoles, está creada por la Fundació Ateneu Sant Roc e impulsada por PFB Serveis Funeraris, a través del Tanatorio de Badalona. El acto inaugural de la exposición, que estará abierta al público hasta el 20 de diciembre, contó con la presencia de la concejala del área de Comercio, Mercados y Consumo del Ayuntamiento de Badalona, Rosa Bertran Bartomeu, la concejala de Servicios Sociales del consistorio, María del Carmen Expósito, el director la Fundació Ateneu Sant Roc, Salvador Figuerola, y la directora general de PFB Serveis Funeraris, Ana Gassió. Asimismo, contó con la participación de las arpilleristas Pilar López, Roser Corbera y Antonia Amador, que compartieron sus experiencias sobre el proceso creativo de algunas de las obras expuestas.
Veus d’arpillera pels #DretsdelsInfants es fruto del acuerdo de colaboración de PFB con el Ateneu y recoge una selección de 13 obras textiles creadas por el grupo de arpilleras y niños de la Fundació Ateneu Sant Roc, en 2020. La colección, que por primera vez sale del Sant Roc, está realizada con recortes de ropa cosidos a mano, siguiendo la técnica de la arpillera, una manifestación artística que tiene su origen en una antigua tradición folclórica iniciada por un grupo de bordadoras chilenas en los años setenta, como herramienta de reivindicación, resistencia política y lucha social. Las piezas expuestas en el centro de Badalona explican historias de vida y aspiraciones, siempre en torno a los derechos fundamentales de la infancia en ámbitos como el juego y el ocio, la educación, la salud, el entorno, la vida familiar o la participación.

Durante su intervención, la concejala del Ayuntamiento de Badalona, Rosa Bertran, puso en valor el trabajo comunitario detrás de la exposición: “Proyectos como este son un reflejo del compromiso ciudadano y del esfuerzo por construir una Badalona más inclusiva y sensible con los derechos de la infancia“. Por su parte, el director de la Fundació Ateneu Sant Roc, Salvador Figuerola, remarcó que “este proyecto sea un ejemplo de cómo el arte puede convertirse en una herramienta de reflexión, expresión y transformación social. Las arpilleras son un reflejo de realidades complejas, pero también de esperanza y de un trabajo conjunto para garantizar los derechos de los más pequeños“.

Finalmente, la directora general de PFB Serveis Funeraris, Ana Gassió, destacó “la implicación de PFB con la ciudad y las personas, a través de entidades como el Ateneu, con quienes compartimos valores como el compromiso, la solidaridad y el acompañamiento a las familias. Además de afianzar nuestra apuesta por la cultura, esta colaboración nos permite sumar fuerzas para hacer más visibles los derechos de los niños, en tanto que pilar de futuro de nuestra sociedad, y sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de garantizar estos derechos para construir un mundo más justo para todos“.

Veus d’arpillera pels #DretsdelsInfants forma parte del trabajo en red con Roberta Bacic, investigadora en derechos fundamentales y colaboradora del grupo de arpilleras del Ateneu. El acceso a la exposición, dentro del espacio de la Oficina PFB del centro de Badalona, es libre y gratuito, de lunes a viernes de 9.30 a 18 horas. Se puede acceder al catálogo virtual aquí.